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1° Cuat. de 2014  |  Resumen: Identidad Chilena  |  Sede: Puan  |  Profesor: Monica Tacca  |  Cátedra: Berbeglia

Identidad chilena – Jorge Larraín

Identidad y mismidad

El concepto de identidad tiene diferentes significados.

Un primer significado se encuentra en las tradiciones aristotélicas que la concebían como uno de los principios fundamentales del ser y como una ley lógica del pensamiento. Todo ser es idéntico consigo mismo y una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo y desde un mismo punto de vista

La identidad no depende necesariamente de que un ser particular sea capaz de reflexión o no.

Sin embargo, para muchos filósofos modernos, la reflexividad era crucial para la identidad humana. Insistían en que la auto-conciencia y el auto-reconocimiento eran elementos necesarios de la identidad humana.

El problema para ellos era establecer que era lo que garantizaba el auto-reconocimiento en el tiempo.

Locke: “Tan lejos como esta conciencia pueda extenderse hacia atrás, hasta allí alcanza la identidad de esa persona”

La continuidad de la conciencia era crucial para la constitución de la identidad del sujeto y de la identidad dependía la responsabilidad moral.

Leibniz: “El alma inteligente, sabiendo lo que es y capaz de decir este yo que tanto dice, permanece y subsiste metafísicamente y moralmente y constituye la personalidad. Es la memoria o el conocimiento de este yo lo que lo hace capaz de recompensa y castigo”

La principal preocupación de estos filósofos era la responsabilidad moral que parecía depender de la identidad.

En ambas variantes, la identidad se reduce a un problema de mismidad individual.

Un significado más adecuado de identidad deja de lado la mismidad individual y se refiere a una cualidad o conjunto de ellas con las que una persona o grupo de personas se ven íntimamente conectados.

Aquello con lo que alguien se identifica puede cambiar y está influido por expectativas sociales

Al explorar el concepto de identidad cualitativa, Tugendthat ha destacado el carácter subjetivo de la cualidad que constituyen la identidad y el hecho de que pueden cambiar.

Dicha concepción de identidad cualitativa es muy incompleta en la medida que no clarifica cómo y por qué personas distintas se identifican con cualidad diferentes.

La identidad aparece determinada por puros factores internos y subjetivos.

Tugendthat sostiene que Erikson confundía dos nociones diferentes de identidad pero tenía una noción clara de que el medio social juega un rol fundamental en su construcción y el juicio de los otros es crucial

Tugendthat considera a la identidad como un concepto ambiguo desarrollado por la psicología social.

Desde una perspectiva sociología, la descripción de la identidad cualitativa de Tugendthat es incompleta y tiene a compartir las limitaciones de la filosofía moderna y que también descuida la participación de factores sociales en la construcción de la identidad.

La concepción filosófica moderna de identidad se baso en la creencia en la existencia de un sí mismo que emerge en el nacimiento y permanece durante toda la vida

Desde Marx en adelante han desarrollado una concepción alternativa de acuerdo con la cual las expectativas sociales de los otros juegan un rol fundamental en el proceso de identificación.

De este modo, la idea de un sujeto producido en interacción con una variedad de relaciones sociales llego a ser crucial.

Los tres elementos constitutivos de la identidad

La identidad es un proceso social de construcción, se requiere establecer los elementos constitutivos a partir de los cuales se construye.

Primero, los individuos se definen a sí mismos, o se identifican con cierta cualidad de ciertas categorías sociales compartidas. Al formar sus identidades personales, los individuos comparten ciertas lealtades grupales o características que son culturalmente determinadas y contribuyen a especificar al sujeto y su sentido de identidad.

La cultura es uno de los determinantes de la identidad personal. Así surge la idea de identidades culturales. Cada una de estas categorías compartidas es una identidad cultural.

En la modernidad las identidades culturales que han tenido mayor influencia en la formación de identidades personales, son las identidades de clase y nacionales.

En segundo lugar, está el elemento material.

James incluye el cuerpo y otras posesiones capaces de entregar al sujeto elementos vitales de auto reconocimiento

“El sí mismo de un hombre es la suma total de todo lo que él puede llamar suyo, sus ropas y su cara, s mujer y sus niños, sus ancestros y amigos, su reputación y trabajos, su tierra y sus caballos, su yate y su cuenta bancaria”

Al producir, poseer, adquirir o modelar cosas materiales los seres humanos proyectan su sí mismo, se ven a sí mismos en ellas.

Simmel: “Toda propiedad significa una extensión de la personalidad, mi propiedad es lo que obedece a mi voluntad.

Si esto es así, los objetos pueden influenciar la personalidad humana. Simmel sostenía que la unidad del objeto que creamos y su ausencia influencian la correspondiente configuración de nuestra personalidad. Hasta la entrega de valores puede agrandar el sentimiento de relación personal con esa posesión.

A través de este aspecto material la identidad puede relacionarse con el consumo y con las industrias tradicionales y culturales.

Cada compra o consumo de estas mercancías es tanto un acto por medio del cual la gente satisface necesidades como un acto cultural en la medida que constituye una manera culturalmente determinada de comprar o de consumir mercancías.

El acceso a ciertos bienes materiales, el consumo de ciertas mercancías, puede también llegar a ser un medio de acceso a un grupo imaginado representado por esos bienes.

Las cosas materiales hacen pertenecer o dan el sentido de pertenencia en una comunidad deseada.

En tercer lugar, la construcción del sí mismo necesariamente supone la existencia de “otros” en un doble sentido.

Los otros son aquellos cuyas opiniones acerca de nosotros internalizamos. También son aquellos de los cuales el sí mismo se diferencia y adquiere su carácter distintivo y especifico.

El sujeto internaliza las expectativas o actitudes de los otros acerca del o ella, y estas expectativas de los otros se transforman en sus propias auto-expectativas. El sujeto se define en términos de cómo lo ven los otros.

Los padres son al comienzo los otros más significativos pero más tarde hay una gran variedad de otros.

Mead sostenía que la relación con cada uno de estos “otros” se forma en una persona una variedad de sí mismos elementales, pero que si se consideran los otros significativos en conjunto, se puede ver que se organizan en un “otro generalizado”

El otro generalizado está compuesto por la integración de las evaluaciones y expectativas de los otros significativos de una persona

La identidad supone la existencia del grupo humano.

Erikson expresa esta idea diciendo que en el proceso de identificación “el individuo se juzga a sí mismo a la luz de lo que percibe como la manera en que los otros lo juzgan a él”

El medio social está dentro de nosotros.

Las identidades vienen de afuera en la medida que son la manera como los otros no reconocen pero vienen de adentro en la medida que nuestro auto reconocimiento es una función del reconocimiento de los otros que hemos internalizado.

El auto reconocimiento toma tres formas: Autoconfianza, auto-respeto y autoestima. El desarrollo de estas formas depende de haber experimentado el reconocimiento de otros.

Honneth argumenta que hay tres formas de falta de respeto. La primera forma es el abuso físico o amenaza a la integridad física. La segunda es la exclusión estructural y sistemática de una persona de la posesión de ciertos derechos. La tercera es la devaluación cultural de ciertos modos de vida o creencias.

La reacción emocional negativa que acompaña esta experiencia de falta de respeto representa para Honneth la base motivación de la lucha por el reconocimiento

Para Honneth la experiencia de la falta de respeto seria la fuente de las formas colectivas de resistencia y lucha social. Usa la distinción entre el “mi” y el “yo” para fundamentar la idea de una lucha por el reconocimiento.

El “mi” refleja las expectativas e imágenes que los otros tienen de mi, el “yo” busca reconocimiento ampliado de mis derechos como parte de una comunidad ideal del futuro.

Esta es la base del desarrollo de la sociedad, donde las formas de reconocimiento se van ampliando tanto a nuevas formas de libertad como a nuevos grupos de personas.

La importancia del pensamiento de Honneth permite comprender a la identidad como una verdadera interacción en la cual la identidad del sujeto se construye como una expresión del reconocimiento libre de los otros y como resultado de una lucha por ser reconocido por los otros.

Esa lucha tiene la potencialidad de ser colectiva en la medida que sus metas pueden generalizarse más allá de las intenciones individuales.

En este punto se encuentran la identidad personal y la identidad colectiva.

La identidad presupone la existencia de otros que tienen modos de vida, valores, costumbres e ideas diferentes.

En la construcción de cualquier versión de identidad, la comparación con el “otro” y la utilización de mecanismos de diferenciación con el “otro” juegan un papel fundamental.

Así surge la ideal del “nosotros” en cuanto distinto a “ellos” o a los “otros”. La diferenciación es un proceso indispensable para la construcción de la identidad.

El proceso de identificación por oposición al otro ha existido siempre en la historia.

Hay numerosos ejemplos históricos de identificación en que la oposición se exagera hasta fomentar la exclusión en diversos grados. Este proceso creciente de exclusión se ha dado demasiadas veces en la historia para ignorarlo como una posibilidad remota.

Identidades personales y colectivas

Las identidades personales y colectivas están interrelacionadas y se necesitan recíprocamente.

No puede ser concebidas aparte y sustancializadas como entidades que pueden existir por si solas sin una referencia mutua.

Los individuos se definen por sus relciones sociales y la sociedad se reproduce y cambia a través de acciones individuales. Las identidades personales son formadas por identidades colectivas culturalmente definidas.

Al construir sus identidades personales, los individuos compartes afiliaciones, características o lealtades grupales culturalmente determinadas, que contribuyen a especificar al sujeto y su sentido de identidad.

En esta afirmación esta la idea de identidades colectivas tales como genero, clase, etnia, etc. Hall las llama “identidades culturales”. Son formas colectivas de identidad porque se refieren a algunas características culturalmente definidas que son compartidas por muchos individuos.

Las identidades colectivas son conitnuamente recreadas por individuos a través de los mismos medios por los que ellos se expresan a si mismos como actores con una identidad nacional pero las identidades colectivas hacen esas acciones posible. De allí que una identidad colectiva sea el medio y el resultado de las identidades individuales a las que organiza.

Las diferencias entre estas dos formas de identidad:

Es posible y legitimo hablar de una identidad personal en términos del “carácter” o la “estructura psíquica” de un individuo. No de una identidad colectiva ya que esta no tiene estructura psíquica o de carácter en el sentido de un numero definidio de rasgos psicológicos.

La escuela culturalista norteamericana tenia a trabajar con esta idea de que los individuos de una sociedad particular tienen una estructura de carácter común, un patrón cultural, descrito en términos de una serie de rasgos psicológicos. De este modo de podía hablar de “carácter nacional” que consistía en una serie de características psicológicas estables, compartidas por los miembros de unasociedad por el hecho de poseer la misma cultura.

Durante la II GM encabezaron estudios de “cultura a distancia” para determinar los rasgos del carácter nacional de algunos pueblos extranjeros.

La influencia de esta tendencia fue mas alla de este objetivo estrecho inicial y en muchos otros países han florecido estudios acerca del carater nacional como una manera de definir la identidad nacional.

Estos listados de rasgos psicológicos supuestamente pertenecientes a un carácter nacional no son compartidos por todos los miembros de esas sociedades.

Constituyen sobregeneralizacion abstractas que no pueden predicarse de toda una nación.

La versión psio-social tiene también peligros adicionales que facilitan la construcción del “otro” por medio de estereotipos.

Cuando se dice que “los latinoamericanos son imprevisores” se esta haciendo la misma sobregeneralizacion indebida de atribuir un rasgo psicológico individual a todo un colectivo, ademas con la intención de mostrar la inadecuación o falencia de todo un pueblo o nación en oposición a lo que se considera la identidad propia.

Una identidad colectiva es un artefacto cultural, un tipo de “comunidad imaginada” como lo establece Anderson.

Los miembros de estas comunidades imaginadas son limitados en numero. No podemos igualar todas estas identidades culturales y que cada una de ellas tiene su propia historia y resonancia individual.

Cada identidad cultural demanda una cantidad diferente de compromiso de cada miembro individual o un grado diferente de fraternidad imaginada y que puede cambiar históricamente. Las identidades culturales no son estaticas.

Las identidades colectivas comienzan históricamente, se desarrollan y pueden declinar o desaparecer.

Las identidades culturales pueden coexistir. Algunas identidades culturales pueden subsumir o ser parte de otras identidades culturales. Otras subclasificaciones pueden llegar a ser significativas en contextos específicos.

Todas estas divisiones son culturalmente producidas y las comunidades a que se refieren son imaginadas de diferentes maneras.

Las identidades cultural producen significados e historias con los cuales las personas pueden identificarse.

Mientras mas importante sea el rol de la identidad colectiva para la construcción de identidades personales, mayor será la atracción de los significados y narrativas que se crean para interpelar a los individuos a identificarse con ellos.

La Nacion ha demandado y logrado un grado de compromiso de parte de sus miembros que no tiene pararlelos con otras identidades culturales.

Hall ha mostrado de varias maneras como el discurso de la nación interpela a los individuos para que se identifiquen con el.

Otro expediente es el énfasis en el origen inmemorial de las tradiciones o instituciones. Esto casi siempre se relaciona con un mito fundacional en el cual se hace referencia a una raza pura y original de donde vienen todas las virtudes.

Identidad y globalización

La globalización se refiere a la intensificación de las relaciones sociales universales que unen a distintas localidad. El fenómeno de la globalización cultural es especialmente relevante para la identidad.

Si la globalización tiene una dimensión cultural muy importente, se debe a la mediatización de la cultura moderna. Consiste en que los medios de comunicación están crecientemente moldeando la menra como las formas culturales son producidas, transmitidas y recibidas en las sociedades modernas y los modos como las personas experimentan los eventos que ocurren en contextos espacial y temporalmente remotos.

Esto no implica que la globalización vaya a significar una creciente homogenización cultural ni que la cultura vaya a ir progresivamente desterritorializandose, las culturales locales nunca perderan su importancia. Lo global no reemplaza a lo local sino que lo local opera dentro de la lógica de lo global.

Es un error creer que la globalización tiene solo aspectos beneficiosos o solo aspectos indeseables.

¿Cómo se distribuyen estos aspectos?

Bauman: Los efectos positivos y negativos conducen a una nueva polarización de ricos globalizados y pobres localizados. Se crea una nueva estratificación global. La elite mundial se vuelve extraterritorial, separa de las comunidades locales que permanecen marginadas y confinadas a su espacio

Beck: La mentada capacidad de evasión de los “de arriba”, su extraterritorialidad, el fin del nexo causal entre la riqueza y la pobreza no son fenómenos que tengan una vigencia total.

Frente a la globalización las identidades nacionales no están destinadas a desaparecer. Son afectadas por ella. Afecta a la identidad porque pone a individuos, grupos y naciones en contacto con una serie de nuevos “otros”. La globalización de las comunicaciones ha permitido la separación de las relaciones sociales de los contextos locales de interaccion, esos otros son conocidos a través de medios de comunicación.

La televisión pone a la gente en contacto con mundos lejanos y muestra otras culturas y otros modos de vida posibles. Ayuda a contextualizar y relativizar el absolutismo del modo de vida propio o nacional. Tambien ayuda a la creación y recreación de tradiciones nacional.

Las identidades nacionales dependen en parte de que los diarios, la radio y la televisión creen vínculos imaginarios entre los miembros de una nación. La televisión es un medio apto para mediar entre identidades culturales e individuales en la medida que permite crear la ficción de una interaccion cara a cara.

En segundo lugar, la globalización ha afectado la construcción de identidades porque ha acelerado el ritmo de cambio en toda clase de relaciones y eso ha hecho mas difícil para el sujeto hacer sentido de lo que pasa, formarse una visión unitaria de si mismo y saber como actuar. Esto hace la construcción de identidades personales un proceso mas complejo y difícil, sujeto a muchos saltos y cambios.

Las identidades se reconstruyen y redefinen en contextos culturales nevos.

En tercer lugar, la globalización afecta la identidad pq las grandes transformaciones sociales traídas por ella tienen a desarraigar identidades culturales compartidas y alteral las categorías sobre las cuales los ujetos construyen su identidad.

La identidad nacional ha sido especialmente afectada debido a la erosion de la autonomía de las naciones estados. El proceso de globalización empezó expandiendo a las naciones estados y termino por socavar su independencia.

Esto se debe a la creciente internalización de la economía y al surgimiento de bloques comerciales y políticos como la Comunidad Europea.

Las identidades étnicas y de genero han adquirido una extraordinaria importancia en Europa y creciente en America Latina.

Identidad como herencia y como proyecto

Una concepción adecuada de identidad nacional mira al pasado pero también mira al futuro y concibe la identidad como un proyecto.

Habermas: “La identidad no es algo ya dado, sino también nuestro propio proyecto”

Dicho proyecto no puede dejar de considerar lo que podría llamarse tradición o herencia cultural. Si bien no todas las tradiciones históricas son igualmente validas. Habermas insiste en la ambivalencia de las traidicones nacionales.

Si se concibe la identidad nacional como una esencia inmutable y constituida en un pasado remoto, todo cambio o alteración posterior de sus constituyentes básicos implica la perdida de esa identidad y una alienación. Si sucede lo contrario, las alteraciones ocurridas en sus lementos constituyentes no implican necesariamente que la identidad nacional se ha perdido sino que se va construyendo.

Si seguimos esta ultima versión, es necesario aceptar que las identidades nacional han ido cambiando y transformándose en la historia. Nuevos elementos culturales que vienen de fuera están permanentemente siendo adaptados y recontextualizados en la cultura nacional, pero es la cultura nacional la que los adopta y adapta.

Al concebir la identidad no como un ethos inmutable sino como un proyecto abierto al turo, se puede entender que el desafio presente de los miembros de cualquier nación es definiifir que es lo que quieren ser.

Mientras mayor sea la sensación de crisis que tiene la gente, con mayor fuerza surgirán las preguntas por la identidad y se buscaran alternativas o proyectos que la perfilen como una solución a la crisis.