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1º Parcial B  |  Cs. Políticas (Cátedra: Abal - Medina - 2021)  |  CBC  |  UBA

1. Explique qué criterio utiliza Platón para distinguir a las diferentes formas de gobierno en la República, de qué manera se suceden las distintas formas de gobierno y qué tipo de discordia caracteriza el pasaje de una forma de gobierno a otra en cada caso.

Platón remarca la distinción entre los seres humanos dependiendo al tipo de alma que poseen. Son capaces de gobernar aquellos que tienen mayor desarrollo racional, en cambio, aquellos con alma irascible serán quienes se encarguen de la defensa, y los concupiscentes se encargarán de los trabajos productivos. En este caso, hablamos de una forma de gobierno ideal, inexistente. Al haber vivido en la época de la descendencia ateniense, Platón tiene una visión muy pesimista de la historia, por lo que habla siempre de que todas las formas de gobierno son malas, una peor que la otra.

Inicialmente, se refiere a seis formas de gobierno, de las cuales dos son ideales, siguiendo el criterio antes mencionado, que son la monarquía y aristocracia, caracterizadas por ser un gobierno bajo el mando del filósofo, persona que es racional y que realmente sabe y busca ese saber. Estos son gobiernos armónicos, en los cuales se elimina la propiedad privada y, por consecuente, las clases sociales. Las cuatro siguientes a las que se refiere son las formas reales: timocracia, oligarquía, democracia y tiranía; estas comienzan a alejarse de manera decreciente de las formas ideales, mediante un proceso de degradación o empeoramiento. La timocracia se caracteriza por tener como deseo dominante la ambición, cuyo gobierno es manejado por personas de almas irascibles. Esta es la transición entre la constitución ideal y las siguientes tres constituciones malas. Su pasión dominante es honrar a los guerreros, más que a los sabios. En la oligarquía dominan personas con poder económico, cuya alma es concupiscible. Este gobierno es caracterizado por una fuerte injusticia social, dado que sus gobernantes gozan del aumento de riqueza, la cual es su motivación. La democracia, según Platón, es un enorme error, porque iguala a los seres humanos y permite el gobierno de personas incapacitadas, culminando en una libertad inmoderada, produciendo un deseo de libertad excesivo y permitiendo escoger el tipo de vida que más le convenga a cada ciudadano. De esta manera, la degradación de las formas de gobierno culmina en la tiranía, donde el exceso de libertad hace prevalecer a los fuertes sobre los débiles. Es la peor forma de gobierno, ya que se busca ejercer el control sin medir los medios, y la violencia es el principio rector.

Los pasos entre una constitución a otra se dan por la pérdida de control de aquellos deseos que impulsan la dominación, derivando en modos de gobernar cada vez menos éticos. Así, cuando se busca ser cada vez más honrado, y al encontrarse con que las características personales no son suficientes, se recae en el deseo de aumentar las riquezas, lo que, más tarde, se transforma en avaricia, con la intensión de no perder aquello que se obtuvo. Cuando se es avaro con lo material, y ello ata a la clase dominante provocando que el rico sea más rico y el pobre, más pobre, la polis se encuentra en la búsqueda de libertad, la cual, una vez encontrada, puede salirse de control y convertirse en libertinaje. Cuando el gobernante no puede controlar ya a su pueblo de ninguna otra manera, recurre a la violencia en un intento desesperado para retomar el control sobre él.

La transformación de un tipo de gobierno a otro se corresponde a un cambio de generaciones. Los Estados han ido degradándose por la generación de discordias generadas por las diferencias entre los gobernantes y los gobernados, o incluso dentro de la clase dominante. Platón lo describe como la consecuencia de la revelación del hijo contra el padre, y del cambio de costumbres que deriva de ello.

2. ¿Qué es el contractualismo? Desarrolle los aspectos principales de las propuestas teóricas de Hobbes y Locke, haciendo particular hincapié en las características del estado de naturaleza, el contrato y el orden político resultante.

Es una corriente de pensamiento occidental que se basa en la búsqueda de soluciones al problema del orden político. Según este, el orden es un pacto u contrato entre humanos que conviven en un lugar determinado de espacio y tiempo, para renunciar a su estado de naturaleza, y organizarse en un estado social. Para ello, se establece al Estado como fundamento de la obligación politica. Se origina por un cambio durante el renacimiento, donde se pasa del teocentrismo al antropocentrismo, mediada especialmente por la secularización.

Hobbes describe que “el hombre es el lobo del hombre”. En el estado de naturaleza hay absoluta libertad e igualdad entre todos, deviniendo en una guerra de todos contra todos, dado que nadie es más que nadie: algunos son fuertes, otros sagaces, etc. En este estado no se asegura la vida, la propiedad, la estabilidad ni la seguridad, por lo que se produce una completa anarquía. La vida es miserable, pobre, brutal, tosca y breve. No podría existir la industria, manufactura o el cultivo, porque siempre existirá la posibilidad de que alguien te arrebate lo que has producido. Por ello surge el Estado civil, el cual es un cuerpo artificial no natural generado por el razonamiento a través de un pacto en el cual todos deciden que es mas beneficioso renunciar a la libertad de valerse por si mismos con el objetivo de ganar una seguridad otorgada y garantizada por las leyes, a la cual todos deben someterse por igual. Se establece un poder común, el cual debe para ser respetado. Sirviéndose al temor al Estado, ya que éste puede valerse de toda nuestra fuerza y sagacidad para hacer cumplir las leyes a todos por igual.

Para Locke no existen las ideas innatas, consideradas claras y evidentes. Las ideas provienen de los sentidos y de la reflexión al respecto. Aquellas ideas simples provienen de los datos e la experiencia, que son organizados por la razón a través de las cualidades primarias y secundarias, las cuales son subjetivas. La identidad personal es la continuidad de la conciencia que es garantizada por la memoria. Propone una ética universal que pueda ser seguida de cualquier individuo, mediada por la sensación del placer y del dolor. Para él, el estado de naturaleza es un estado de perfecta libertad para que cada uno ordene sus acciones y disponga de posesiones y personas como juzgue oportuno. Es, además, el estado de igualdad en el que todo poder y jurisdicción son recíprocos. Es un estado amigable, sin organización, donde las relaciones se dan de manera amistosa, teniendo todos los individuos los mismos derechos vida, la libertad y la propiedad privada. Sin embargo, al no haber juez que modere, en cualquier momento uno puede atentar contra el otro. Entonces surge el contrato social para conservar la propiedad privada, dándole mediante el poder político el derecho de proteger lo propio con el uso de leyes.

La ley que rige este estado es la razón, que enseña a la humanidad que todos los hombres son iguales e independientes, que ninguno debe dañar a otro en lo que atañe su vida, salud, libertad o posesiones, dado que todos son propiedad de omnipotente e infinitamente sabio Hacedor.

El Estado y el soberano se rigen por la ley, por lo que el soberano debe garantizar la seguridad de los individuos, respetando su vida, su libertad y su propiedad.

3. Explique los conceptos de virtud y fortuna en el pensamiento de Maquiavelo. ¿Qué cualidades debe tener un príncipe para ser considerado virtuoso?

Según Maquiavelo, la fortuna son los eventos que no dependen de la voluntad humana, aquello que no podemos prever, como la suerte y el azar. En cuanto a la virtud, refiere a esta como la capacidad personal de dominar los acontecimientos, la libertad de imponerse a la fortuna, y así relazar, por cualquier medio, el fin deseado. La virtud maneja todos aquellos acontecimientos que nos presenta la fortuna.

La diferencia entre los principados adquiridos por virtud y los logrados por fortuna está en que los primeros duran más, los segundos, en los cuales el príncipe nuevo llega, más que por los propios méritos personales, por circunstancias externas favorables, son lábiles y están destinados a desaparecer en corto tiempo.

Según Maquiavelo, ser un buen gobernante nada tiene que ver con ser un gobernante bueno. El príncipe debe ser determinado, audaz, inteligente, pero además, cruel, despiadado y traicionero para conservar el poder, siempre con el objetivo de ofrecer seguridad, paz, libertad e independencia a su ciudad y sus ciudadanos, haciendo valer solo el fin como bienestar del Estado Nación. Además, debe tener en cuenta que todos los hombres son ingratos, volubles, falsos, cobardes y codiciosos, que al ser bien tratados te pertenecerán, pero te darán la espalda ante cualquier necesidad. Su reputación cruel no debería ser una preocupación mientras sus súbditos puedan ser mantenidos de manera unida y leal. Un príncipe debe procurar ser temido y amado, pero como ambas situaciones no pueden sostenerse al mismo tiempo, ser temido es mas seguro, dado que es lo que depende de uno mismo, y ser amado solo depende de los demás. Además, durante una rebelión el pueblo podrá olvidar que lo ama, pero no que le teme. Debe cuidarse de ser odiado, por lo cual debe fundarse en lo propio, y no en lo de los demás, absteniéndose de los bienes ajenos. El gobernante debe ser un punto de equilibrio orientado hacia un fin, por ejemplo, ante una complicación se debe orientar al uso de la fuerza de manera medida.

Bibliografía

MACHIAVELLI, N. (1939). El príncipe / Nicolás Maquiavelo. (ed. Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2004).

PLATÓN (370 a.C.). La República. (ed. EUDEBA 2014).

BOBBIO, N. (2006). La teoría de las formas de gobierno en la historia del pensamiento político . México.

MATTEUCCI, N. (1993) "Contractualismo". Bobbio, Matteucci y Pasquino Diccionario de política.

HOBBES, T. (1651). Leviatan.


 

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